Importante doctrina registral en relación a la disolución de sociedades no adaptadas a la ley 2/2007, de 15 de marzo, de sociedades profesionales.

El BOE del pasado jueves 5 de mayo de 2022, publicaba una importantísima y muy trascendente resolución de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública de fecha 11 de abril, en el recurso interpuesto por el Notario de Burgos D. Fernando Puente de la Fuente contra la negativa del registrador mercantil y de bienes muebles de Burgos a inscribir una escritura de elevación a público de acuerdos sociales de una sociedad de responsabilidad limitada, ello por considerar el Registrador que la sociedad ha quedado disuelta de pleno derecho al apreciar que uno de sus múltiples objetos sociales, era profesional, no constándole su adaptación a la Ley 2/2007, de 15 de marzo de Sociedades Profesionales en los plazos establecidos en la disposición transitoria primera de la citada ley.

La resolución rechaza absolutamente los argumentos del Registrador Mercantil para dar por disuelta la sociedad.

Hasta la fecha, la DG resolvía otros recursos sin sentar doctrina al respecto, alegando que al estar causado el asiento de cancelación, este estaba bajo la salvaguardia de los Tribunales y no podía hacer nada.

La novedad ahora es que  la DG va más allá y sienta doctrina para el futuro, haciendo suyos los argumentos del Notario recurrente, en el sentido que esa actuación del Registrador, conculcaba la Constitución Española, así como las más básicas normas de procedimiento administrativo y los derechos fundamentales de la sociedad y de los socios de audiencia, alegación y defensa, estableciendo para el futuro que el Registrador no podrá practicar el asiento de cancelación de la hoja registral de la sociedad si no confiere al titular registral afectado por la práctica del asiento, ser parte o tener al menos la posibilidad de intervención en el procedimiento determinante de ese asiento cancelatorio. 

Gracias a la determinación y perseverancia del Notario recurrente, con lo anterior y a partir de ahora, cualquier sociedad mercantil, antes de ser disuelta unilateralmente por el Registrador, tendrá que ser notificada previamente, lo que le permitirá en su caso adaptar el objeto social o manifestar que lo es de medios o de intermediación, evitando así la gravosa disolución.

Constituye un cambio de rumbo radical por parte de la DG, que pone en evidencia la actuación del Registrador Mercantil de Burgos, y confiere seguridad jurídica a los usuarios de dicho registro, siendo más respetuosa con el estado de derecho que nos hemos otorgado en España.

David García Garrote

Un artículo de David García Garrote

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