La empresa familiar. Situación y perspectivas

CUANDO MI ABUELA CUMPLIÓ CIEN AÑOS DIJO, HABLANDO FRENTE A TODA SU FAMILIA REUNIDA PARA EL EVENTO:

“QUE SI HUBIERA SABIDO QUE IBA A VIVIR TANTO SE HABRÍA CUIDADO MAS.”

POR LO TANTO, EN ESTE ARTICULO SE PRETENDE SUGERIR COMO ASEGURARSE DE QUE UNA EMPRESA FAMILIAR SÓLIDA Y SATISFACTORIA VIVA MUCHOS AÑOS; Y COMO CUIDARLA Y CUIDAR A LA FAMILIA DURANTE TODO ESE PROCESO

La empresa familiar, que puede caracterizarse como aquella en la que la toma de decisiones relativas a su operatividad se halla centralizada en un grupo reducido de personas entre las cuales existen lazos familiares más o menos próximos, supone un componente de especial importancia dentro de nuestra economía nacional, por lo cual no puede permitirse que su mantenimiento y su transmisión, a efectos de garantizar el relevo generacional y, consecuentemente, su continuidad en el tiempo, se vea obstaculizada, como sucedía de antaño, por los elevados costes impositivos que dichas operaciones conllevan

Por esta razón, lo primero que nos debemos preguntar es la importancia de la empresa familiar en España. Según la información que proporciona el Instituto de Empresa Familiar actualmente en España están en activo más 1,1 millones de empresas son familiares, contribuyendo:

a crear el 67% del empleo privado, con un total de más de 6,58 millones de puestos de trabajo y son responsables del 57,1 del PIB del sector privado. Su relevancia traspasa fronteras siendo las empresas familiares las
organizaciones con más volumen de facturación y creación de empleo a nivel global. Se estima en la Unión Europea, hay 14 millones de empresas que son familiares y que generan más de 60 millones de empleos en el sector privado. En otro mercado referente como Estados Unidos, las empresas familiares estimadas ocupan el 80% del entramado empresarial y generan el 50% del empleo privado.

Aunque en un principio, y con las cifras mencionadas, se puede intuir que las empresas familiares presentan un tamaño reducido, la realidad nos demuestra que, de las 100 primeras empresas españolas por volumen de facturación, 25 son empresas familiares, información de máxima utilidad para el tema objeto de este artículo.

En este articulo hemos analizado la situación y perspectivas de las empresas familiares como factores generadores de riqueza y empleo y de sostenimiento de valores éticos en España en el contento de los intereses generales, y al objeto de proporcionar los medios suficientes para que dichas empresas puedan desarrollarse, alcanzar el ámbito internacional, superar los problemas derivados de los cambios generacionales dentro de las mismas, procurarse los medios necesarios para el desarrollo tecnológico y evitar la deslocalización de su sede social, nos lleva a las siguientes conclusiones:

Primera. Recomendar que por parte de las administraciones públicas se adopten las medidas necesarias para optimizar las políticas de información y comunicación para el desarrollo y mejora de la gestión en las empresas familiares.

Segunda. Recomendar a las empresas familiares la formalización de un protocolo familiar como acuerdo que delimite el marco de desarrollo y las reglas de actuación y relaciones entre la propia empresa familiar y su propiedad, sin que ello suponga interferir en la gestión de la empresa y su comunicación con terceros.

Se considera que el protocolo familiar es el instrumento más adecuado para, entre otras finalidades: delimitar el acceso de los miembros de la familia a la empresa; definir los puestos de responsabilidad tanto en la gestión como en el Gobierno de las mismas; delimitar las políticas de dividendos activos y pasivos y la política de financiación en relación con los miembros de la familia; crear fondos internos de autofinanciación para situaciones puntuales; regular la transmisión de las acciones; definir a los interlocutores a nivel del grupo familiar con los gestores de la empresa; determinar la información a suministrar a los grupos familiares; crear la asamblea y el consejo familiar y, en general, prever la sucesión de los fundadores de dichas empresas, creando un marco que, garantizando la continuidad, incentive el interés de la familia o familias por las empresas y al mismo tiempo el interés general, contribuyendo a que las mismas ganen dimensión y sean competitivas.

Partiendo de la adecuación de las vigentes normas tributarias a la problemática de las empresas familiares, recomendar a las administraciones públicas la difusión de estas y su conocimiento por parte de los empresarios, así como el análisis de las reformas necesarias para fomentar la suficiencia de los fondos propios de las empresas familiares y su acceso al mercado internacional, así como las facilidades necesarias para la investigación y desarrollo por parte de dichas empresas.

Un texto de SALVADOR de FORONDA VAQUERO ABOGADO ECONOMISTA. SOCIO DIRECTOR